Jardín Jardín Acosado
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Anemos 01, 2023
Jardín Acosado
(fragmentos)
Jardín Acosado
El largo camino hacia la forma que no tiene forma
«Siembra tu oro en la tierra blanca de nuestra filosofía, pues en este jardín,
el sol y la luna se encuentran para parir la imagen que no tiene sombra».
Anónimo Alquímico
Jardín Acosado constituye una producción artística agenciada por la Máquina Ergo-Exergo: una arquitectura gramatical, poética y poiética, concebida para constelar conexiones, potenciar el pensamiento visual y ser un lente para ver los engranajes de los sistemas de representación de la machina mundi.El Jardín Acosado se erige como una metáfora de la condición humana expulsada de su interioridad espiritual y arrojada a las tensiones de una multitud marcada y herida por la historia de las luchas por territorios donde afincar la identidad que no tiene forma. Una existencia asediada por conflictos que emergen de la dualidad y fragmentación de la persona y de los pueblos, así como por la ausencia de un espíritu lúcido y fraterno de comunidad humana a reparar.
La Máquina Ergo-Exergo:concibe el arte como un espacio de iniciación para que la mirada que entra siendo una, salga siendo otra. Proponerepararel aparato de visión de las fracturas en la estructura misma de cómo vemos el mundo a través de las políticas de sus sistemas de representación. En este flujo incesante y heterocrónico de imágenes de mundo que se tejen y destejen, subyacen interrogantes fundamentales:
¿Quiénes son los viajeros en este tránsito cronológico buscando reconocer su imagen en su semejanza?, y, ¿cuál es el origen de la inquietud y el acoso que experimenta la persona ante la migración perpetua de la forma con la que busca identificarse? Estas preguntas sin respuesta atraviesan la condición migrante de la humanidad sumida en una disputa constante, tribal y conservadora por un territorio de identificación que se desvanece para dar origen, invariablemente, a uno nuevo.
A través del lenguaje gramatical y del pensamiento poético-visual generado por la Máquina, el Jardín Acosado se despliega en diversos géneros de enunciación —Alfabetos, Incontras, Rótulos, Pinxit, Anemos y Exergos—; territorios visuales donde los marcos representacionales se presentan y se disuelven en su propio devenir histórico que migra, entrelazando múltiples capas, en un flujo de palimpsestos en permanente reescritura. La puesta en escena por estratos del archivo de genealogías icónicas complejiza la retórica de una identidad fracturada en la deriva histórica de las batallas nostálgicas por recuperar un paraíso perdido que nunca existió y la búsqueda de la tierra prometida de una identidad siempre postergada. Ante la dispersión de los fragmentos generados por el lenguaje logocentrado, los diversos géneros del dispositivo invitan al observador a devenir el tejedor artífice llamado a zurcir las fracturas de lo escindido para reparar la urdimbre visual de su propia revelación. Revelación, que es el premio a la labor del tejedor de imágenes.
Finalmente, frente a los sistemas de representatividad y a los algoritmos que radicalizan fantasmales imaginarios identitarios y polarizan a los pueblos colonizando el inconsciente, tanto colectivo como personal, el Jardín Acosado moviliza la fuerza mística y serpentina del deseo guiada por la irrupción de imágenes arquetipales. Las potencias arquetipales revelan los hilos secretos que conectan las fracturas del espejo quebrado de los imaginarios desde el revés de la trama de la historia, para integrarlos a través de la subversión textil de la Máquina en redes de sentido orientadas hacia el nodo de un Yo no-escindido, sino individuado y, por tanto, cosmopolita, fraterno, diverso y liberado. Es este tránsito migratorio hacia la integración de lo inconsciente escindido y su sublimación, lo que conduce la mirada descolonizada a la inmersión en el bordado invisible de la «Gran Imagen»: aquella que habita el misterio de lo que no tiene forma, ni semejanza, ni sombra.
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Alfabetos
Poéticas del desmontaje
«Haz que lo volátil se fije y que lo fijo se vuelva volátil;
pues no hay otro camino para nuestra Obra».
Basilio Valentín
Al interior del proceso de creación de la Máquina Ergo-Exergo, los Alfabetos se constituyen como el archivo fundacional donde convergen las diversas genealogías del Jardín Acosado y de donde parte la migración de las imágenes a través de los diversos géneros de la Máquina. En cuanto a «alfabeto», no tienen un significado en sí mismos, sino una potencia de sentido. Este género aglutina sistemas de representación colectiva, imágenes interiores, arquetipales e imágenes de la presencia, organizándolas a modo de una estructura «enciclopédica» o de un «dechado», pero rechazando cualquier sistema taxonómico. En esta fase, la operación gramatical fundamental es el “desmontaje»: una práctica crítica de desarticulación que desteje la historia de diversos sistemas de representación y volatiliza el sentido unívoco impuesto por el contexto de origen a las imágenes.
El objetivo de este desmontaje es reducir las imágenes, desde sus genealogías y contextos de origen, a su «materia prima», lo que supone una limpieza de los significados previos como acto de purificación de los discursos impuestos a las imágenes. Al vaciar del «sentido dado» a las asociaciones discursivas preestablecidas desde sus contextos y sus respectivas afectaciones emocionales, se posibilita una fenomenología de la materia visual, resaltando su iconicidad, indexicalidad y plasticidad.
Se trata de una estrategia deneutralización hermenéutica que busca, hasta donde la naturaleza conectiva del cerebro lo permite, suspender los juicios y prejuicios que carga el inconsciente del observador sobre una imagen aparentemente conocida o reconocible, para liberar la potencia semántica y poética latente en ellas mismas y al hacerlo, liberar otros estratos inconscientes en el observador que puedan emerger en formas de asociación más libres y creadoras, lo que tiene por principio abordar la materia visual como un índice de la presencia donde ocurren las imágenes emancipadas de una construcción de sentido prestablecida por el autor, el contexto original o los discursos culturales.
A través de su reelaboración plástica en los Alfabetos, las imágenes del archivo iconológico adquieren una autonomía singular y expresiva que renueva su capacidad de afectación o significación. En este sentido, funcionan de manera análoga a un alfabeto lingüístico: sus unidades básicas tienen la potencialidad de configurar futuras sintaxis en los diversos arreglos de la visualidad más compleja que proponen los demás géneros de la Máquina.
Los Alfabetos visuales plantean el arte como un sistema generativo: un «sembradío iconográfico» que actúa como catalizador del pensamiento analógico y poético. Al desplazar el archivo de imágenes hacia un emplazamiento neutralizado, se propicia su fecundación mutua para establecer semejanzas, alianzas, rupturas y vínculos ocultos con el concurso de la complicidad poética del observador. De este modo, el inconsciente se emancipa de la colonización conceptual y de las narrativas dominantes en los contextos originales, permitiendo que la imaginación active su capacidad relacional que servirá de espejo al observador. Este estado de apertura germinal y constelar marca el tránsito necesario para la migración de las imágenes hacia la siguiente fase de la Máquina Ergo-Exergo: la germinación de nuevas sintaxis visuales y operaciones de remontaje en los Incontras.